Ella estaba en una esquina. Un cigarro se encendía entre sus dedos mientras le daba pequeños sorbos y se ahogaba en aquel gas de nicotina. Su espalda se recostaba en aquel gran árbol que estaba sembrado justamente en frente de su hogar. Un hogar que compartía, y a la vez no lo hacia. Las luces de aquel gran rascacielos eran lo único que iluminaba las calles, su rostro, el árbol, pero su corazón seguía en la oscuridad. Su corazón no podía salir a la luz, como si ni la mas brillante luz pudiera descifrar la longitud y latitud del mismo, ni siquiera la velocidad de su latido se podía sentir, ni percibir. Era como una roca flotante, no pesa pero está ahí.
Ella miraba hacia abajo mientras el viento levantaba pequeños mechones de su gran cabellera ondulada y oscura, se apartaban de su cara y volvian a caer en ella, y asi sucesivamente. Ella no tomo ninguna acción al respecto, dejaba que sus sentidos actuaran. Su rostro neutral miraba a su alrededor mientras su cigarro se iba gastando y el humo invadia sus pulmones, ella lo disfrutaba pero no expresaba nada en su rostro.
Una sombra se aparecio en su encuentro, caminaba rápidamente hacia ella pero la misma no tomo alguna accion, no hizo nada al respecto. Seguia neutral y fría, intacta, recostada de aquel arbol mientras miraba las luces del rascacielo apagandose. La luz de la luna que salio debajo de las nubes alumbro el rostro del individuo y resalto ser un hombre alto de cabellos rubios y peinados hacia atrás, unos ojos verdes que parecian linternas y alumbraban su rostro.
- Debiste hacer algo al respecto -demando al ver como ella lanzaba su cigarro al suelo y tomaba otro de su bolsillo, lo encendia y revivia lo anterior.
- ¿Por que no reaccionas ante todo esto? El te uso ¿no lo vez?
- No, el se uso el mismo.
El hombre quedo intacto al escuchar su respuesta y dentro de la desconcertacion y y la confusion demando a sus sentimientos a que salieran de aquel lugar, y que dieran renda suelta a la vida.
- ¿por que dices eso?
- El pensó -lanzo humo al aire- que algo de lo que hiciera me iba a doler. Pero perdio su tiempo. Se utilizo a si mismo, y no valió nada. Ahora el es el que sufre.
- Sentir es inevitable
- Yo soy evitable. -clavo sus ojos en aquella figura de algunos 6.2 pies de altura mientras ella seguia debajo de su rostro.
- Todos sentimos, nadie puede fingir que no siente.
- La diferencia es que yo se fingir, si supiera, fingiría estar llorando.
- ¿Donde se fue la parte sensible y amorosa de ti?
- ¿Ves esto? -tomo el cigarro y lo llevo a su boca, dio un sorbo y con todas sus fuerzas soplo el humo fuera de su boca dejándolo salir de un alto suspiro - Ahí esta esa parte. Se ha ido.
- ¿Que?
- No es que haya tenido una parte sensible, es que quería aprender a tenerla. Nunca aprendí a querer, nunca aprendí a amar, nunca supe lo que era el afecto ¿y tu pretendes enseñármelo? si la vida no lo hizo, no lo hará nadie.
Ella choco su hombro y entro por la puerta principal del rascacielos, cerro la puerta y subió las escaleras que conducían a su hogar. Ella sabia que no podía sentir, ella sabia que no sabia querer. Ella sabia que aunque tuviese un corazón no sabia como usarlo, ella sabia que aunque tuviera sentimientos estos no sabían cual era su punto de partida para poder salir. No es que no quisiera, era que no podía. No es que no tenga corazón, es que ella aprendió a no usarlo. El problema no es que no quieras sentir, el problema es que no puedes sentir. El problema no es que hayas cambiado, el problema es que la vida te ha cambiado. El problema no son lo sentimientos, el problema es como el tiempo... los ha desaparecido.

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