Leer mientras escuchas esto: http://www.youtube.com/watch?v=k4y2j9w9Oik
9:00 PM
Tengo 3 días que no se de ella, aquella noche tuvimos una pelea fuerte pero de igual modo eso no es razón para no contestarme las llamadas por 3 días. Le dije que no la amaba, pero en realidad si la amo, solo que a veces no me amo ni yo mismo, hiero a los demás.
Subí a mi auto sin siquiera avisar y me fui rumbo a su casa, no aguanto mas, necesito saber de ella.
Toqué su puerta, nadie contesto. Después de esperar 10 minutos para que alguien abriera recordé cuando teníamos 17 y ella aún vivía con sus padres, su ventana ¡POR SUPUESTO!. Trepe el árbol que estaba cerca de su ventana y entre a su cuarto, pero ella no estaba. Me senté en su cama y empece a ver las paredes, cada uno de los dibujos, algunos inspirados en ella, otros en sus padres, de repente me entro un momento muy profundo de nostalgia, como si ella ya no estuviera, ni existiera. Mire hacia el piso arrepentido de todo lo que había dicho y vi una gillette, una maldita gillette. Recordé todos los intentos de suicidio de ella, de toda la frustración que tuvo con la perdida de sus padres y con todo lo que tuvo que soportar. Decidí buscarla, estaba convencido que estaba en la casa, algo me lo dijo de repente. Baje escaleras, revise todos los cuartos menos su baño, ahí fue cuando decidí ir, pero me dio miedo, fue algo extraño, como si alguien intentara salvarme de un gran dolor pero quise demostrar mi amor y ser valiente. Al abrir la puerta entré en un estado de shock, ahí estaba ella, desangrada, ya si había cumplido su promesa de acabar con su vida. Entre despacio y me quede viéndola empece a nombrar su nombre despacio, y cayeron las lagrimas. Intente levantarla pero las fuerzas se me habían ido y todo lo que sentí el primer día que la vi por los pasillos de la escuela volvió a renacer, aquella misteriosa que lloraba mientras nadie la veía, a la que amé desde el baile de primavera.
Encontré una carta, la recogí y decía.
<<Hola nick. ¿Recuerdas cuando te dije que nadie me amaba? Tú dijiste que me amabas, pero vi que mentiste. No necesitaba que mintieras solo para 'salvarme' porque después de todo, nadie me iba a salvar de este momento. Solo quiero que sepas... que yo si te amé, y mucho. Lo único que quería era hacerte feliz, pero no se pudo, así que decidí acabar con esto, con esta mentira, una bella mentira.>>
No lo soporté y mis lagrimas cayeron al piso, la gran culpa cayo en mi corazón como si me hubiese caido un muro encima y no pudiera siquiera mover mi respiración. Y ahí entonces aprendí que el que ama, calla.
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