miércoles, 25 de septiembre de 2013

Sabado 21 Febrero 2012, 8:00 PM.



Hola.

Tal vez cuando leas esta carta yo ya esté muy lejos de aquí. Y tal vez te sientas culpable y muy triste por todo esto pero yo quiero que sepas que nada de esto fue por tu culpa, es toda mia. Yo se que un día te dije que te ame, que te espere por muchísimo tiempo y que para encontrarte me costó bastante tiempo, también me costó muchísimo conquistarte. Y logre tenerte y me sentí demasiado feliz. Yo lo se y todo eso era cierto. Juro por Dios que todo esto fue cierto. Quizá ahora ya no creas en mis palabras pero quiero recordarte que si lo hice, que si te ame, que aun te amo pero ya no es lo mismo. Aquí te explicare el por que. Y será la última vez que lo haga.

No sabes las noches que pase mirando tu fotografía sin que tu me conocieras. Las veces que cuando por fin pise tu mismo suelo te veía en las calles y por miedo a que me etiquetaras como una mas no me acerque, no te hable, no grite tu nombre del otro lado de la avenida. Tu todavía no lo sabes y nunca lo sabrás. Fueron muchísimas. Las lágrimas, los pasajes de avión, las llamadas. Cuando por fin conseguí que me miraras y que te convencieras de que habíamos nacido para estar juntos fui muy feliz, y hasta el día hoy si fui feliz contigo. A pesar de que nunca fuiste lo que yo pensé me hiciste feliz. Te ame así con tus defectos. Pero es hasta hoy que he querido vivir con esta mentira.
Mi vida entera me la pase creyendo que tú eras mi sueño, que tú eras mi destino, que tu eras para lo que yo había sobrevivido de la muerte cuando nací. Cuando te tuve poco a poco me fui dando cuenta de que no era así. De que había algo más. Hoy lo descubrí. Me duele muchísimo que sepas por medio de una carta todo lo que estuvo pasando, pero no me atrevería a mirarte a la cara para decirte que simplemente he decidido renunciar a amarte para vivir una nueva travesía en mi vida. Seguir mi sueño y no descansar hasta cumplirlo. Luchar, trabajar. Hacer lo que se requiere.

Tú no fuiste una mentira, pero tampoco mi única verdad.

Decidí irme porque creo que ya es tiempo de que te des cuenta de mi realidad. Y mi realidad es que siento que el día al que más le temo se está aproximando y yo he preferido huir a tener que enfrentarle y sentir que mi mundo se derrumbo.
¿Te acuerdas cuando te conté mi historia en el patio trasero de tu departamento? Te dije que yo a diario soñaba con que estuviésemos juntos y que vieras todo lo que yo estaba dispuesta a dar. Lo que haría por ti. Lo que dejaría de hacer también. El problema es que no te conté a o que más le temía, y era que una vez te tuviera, te perdiera. Si suena absurdo, pero es así. Yo nunca quise aferrarme a la idea de tenerte, de conocerte o tal vez de besarte, simplemente porque tenía miedo a que un día tuviese que decirle adiós a todos esos momentos tiernos y ponerlos en el cofre de los recuerdos y que así siguiesen siendo, recuerdos. Yo no quería, yo no quiero, yo me niego a resignarme a que un día te voy a perder, que el amor se va a acabar y que un día encontraremos otros caminos por los cuales no podamos transitar juntos y a la misma vez. Yo prefería perderte porque así lo decidí a que el tiempo nos obligue a distanciarnos. Yo sabía que iba a llorar con los recuerdos, yo sabía que mi memoria me torturaría en cada noche de insomnio por causa de ti. Porque una vez te tuve ya tenía que perderte y te perdí. Yo prefiero saber que no te perdí si no que yo misma te deje ir.

Te pido que no me busques. Que no me detengas. Que sigas tu vida o al menos trates de seguirla, tal y como yo tratare de hacer de ahora en adelante. Quiero que sepas que yo te ame muchísimo. Que te valore hasta en lo más profundo de tus entrañas, el cada partícula viviente de tu ser yo te ame y te espere. Que cada lágrima que derrame de frustración valió la pena. Quiero que sepas que aun te amo y no dejare de hacerlo por muy lejos que este de ti. Que sepas que nací amándote y moriré amándote, también viviéndote, tal vez recordándote, de seguro pensándote. Que en serio si te escribí esta carta es porque aun te amo, que me entiendas si te falle, si te rompí el corazón o si simplemente he dejado una huella profunda en ti. Pero también quiero que me entiendas, y que me aceptes en mis decisiones, aun cuando nuestra felicidad este en juego.

Quiero desearte suerte en esta próxima gira y que sepas que aunque este lejos mi cariño y mi apoyo estarán siempre de tu lado, y que he dejado el collar de uña de guitarra que te preste alguna vez, y me tome el atrevimiento de llevarme tu collar de avión de papel. Para así saber que te deje ir, pero tú sigues aquí. Sin ti, conmigo. Y que aunque no te tenga físicamente, te tengo espiritualmente. En mi mente y corazón. Y que recuerdes esto también: Yo no te perdí, yo te deje ir. Y si alguna vez me amaste y fuiste mío, volverás, me buscaras, y si no que Dios reparta suertes y que seas feliz, hasta el ultimo día de tu vida.

Te amo Harry, siempre lo hice desde la primera fotografía y hoy lo hago desde tu último suspiro, ese que se grabo en mi mente con nuestro último beso.

H 2.